home | noticias | quien somos | contactos
grupo de
arte contemporaneo




EQUIVALENTES (segue la versione in italiano)

Equivalentes: .De igual valor o estimación. La primera acepción que nuestra lengua nos transmite infunde una idea de equilibrio y simetría.
Cuatro artistas, dos españoles y dos italianos (también en la lengua italiana existe el mismo vocablo con idéntico significado). Como equilibrio y simetría el todo admite, y exige, la integración y la separación de las partes a la vez. La unidad no impide la autonomía.
Convergencia en la acción, independencia individual.
Este es el pensamiento que quiero ver en la reciente propuesta artística que Victor Ceprián -mitad madrileño, mitad jiennense- presenta del casi recién nacido grupo, en España, después de una corta pero intensa andadura por Europa y América. Cuatro artistas unidos por un común deseo de pensar el arte desde la mera actividad artística, sin manifiestos ni otras alharacas literarias, pero sin renunciar por lo mismo a esa ya inveterada tradición del arte de la modernidad que es indagar de forma constante sobre su esencia, bien sea para su exaltación o para su minimización. Rabiosamente individualistas, como buenos hijos del Romanticismo, los artistas contemporáneos necesitan por la misma razón del apoyo mutuo en esa particular batalla por la afirmación de la mirada propia, interpretativa del mundo, frente a la idea de un arte vicario y por lo común complaciente con la realidad basado en la mímesis de la naturaleza. Cierto, que la individualidad a ultranza puede conducir a un estupefaciente ensimismamiento, que repetido hasta el infinito, produce en el espectador el cansancio y hasta el hastío propios del exceso de mismeidad experimentado en las relaciones personales; pero asimismo, por otra parte, el abandono de la actitud militante característica de las vanguardias históricas, sobre todo, cuando oficialmente la modernidad estaba asimilada, ha empujado sin remedio durante toda la segunda mitad del siglo XX a la hegemonía de la individualidad postmoderna, que independientemente de los riesgos antes señalados, ha puesto de manifiesto y de manera irrevocable lo irreductible de lo singular y diferente en el género humano, valores sociales ya no discutidos. Sin embargo tampoco hemos de olvidar nuestro destino, insoslayable, a vivir en una colectividad, que se debate actualmente entre una interesada homogeneización cultural (política a fin de cuentas) y la afirmación de la identidad diferenciadora.
La reflexión sobre nuestras propias acciones, y en particular las artísticas, entiendo que exigen, o al menos son recomendables, un intercambio de ideas que potencien determinadas visiones, imágenes, de la realidad que son consustanciales al arte. Algo, que un inteligente equilibrio entre acción individual y acción colectiva, como la que aquí se propone, puede alcanzar.

No se si estas ideas abstractas que me ha sugerido la denominación de EQUIVALENTES, concuerdan total o parcialmente con las intenciones de los cuatro artistas; pero además, descendiendo a un plano más concreto, creo que podría aplicarse otro concepto de equivalencia a la obra realizada por ellos. Me refiero a la acepción restringida al campo de la geometría, que encontramos también en nuestra lengua, aquella aplicada a las .figuras o sólidos que tienen igual área o volumen y distinta forma., según definición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Pues no se puede negar que la geometría se hace presente en esta Muestra. Más aún, me atrevería a decir que está en la base de toda ella, como el común denominador sobre el que cada uno de los artistas va operando distintamente. Así, Alfonso Caputo juega con la superposición de planos para encuadrar o más bien desvelar imágenes a partir de la fotografía digital, manipulada pictóricamente, referidas a un paisaje físico receptáculo de la vida del hombre, de su paso por él a lo largo de la historia. Una huella no benefactora siempre para la naturaleza, que nos sostiene y soporta el maltrato brutal de la codicia insolidaria para la misma humanidad. Pasado y presente acotados a través de estos planos de encuadre, sugeridores de tiempos próximos y lejanos a la vez.
Víctor Ceprián, por su parte, construye espacialidades más complejas también con planos dinámicos y cortantes; unas veces conformando tramas reticuladas de las que tratan de liberarse azarosas líneas y amorfas figuras, tensa y contrastada vivencia de momentos y visiones que el artista experimenta al paso del tiempo; otras, en forma de secantes planos que en su intersección despliegan una sorprendente y bellísima sinfonía de color, en ocasiones evocadores de poéticas expresionistas, aquéllas que optaron por la abstracción más absoluta, adaptada o conseguida a través de una variedad en la técnica y en el soporte elegido.
Las herméticas y precisas esculto-pinturas de Sandro Bartolacci combinan cuadrados y rombos para aludir simbólicamente a imágenes de cosmogonía oriental asimiladas por Occidente. La profunda y misteriosa significación de las formas geométricas primigenias del universo: el círculo, el cuadrado, el rombo.se materializan en estructuras metálicas, con connotaciones de fuerza, de dominio; símbolos casi militares. Del mismo modo, las esculturas, en su clara estructuración modular, adquieren un carácter totémico, ancestral, minimalista y esencial, con los reiterados signos metálicos.
Por último, las inquietantes imágenes de El Chirri (José A. Martinez Porras), tocadas de ese inveterado surrealismo hispano, irónico y mordaz, arroja su crítica mirada sobre el mundo que nos rodea, acotada igualmente en metafóricas geometrías de espacios claustrofóbicos, públicos y privados, donde se entretejen los fantasmas de nuestras vidas particulares y los de la colectividad humana universal y a los que no puede sustraerse la misma actividad de la Pintura, ejemplificada en la compleja mirada barroca del espacio velazqueño.

EQUIVALENTES, en suma, viene a demostrarnos que el artese puede pensar, que se debe pensar, y además no sólo de manera individual, sino con el intercambio de ideas en común, sin la pretenciosa, y a la postre fatal, declaración de principios. Lo importante y decisivo es la acción de exponer conjuntamente a partir de nexos creativos, que no conocen fronteras, pero donde técnica y formalmente la individualidad siempre queda resaltada. Y es que allí donde la razón impera, ésta, como gran .figura, puede manifestarse de innumerables formas. Esa es la base, sencilla, pero sólida, sobre la que se monta este proyecto internacional, ejemplo quizá a seguir por otros en el futuro inmediato de la incesante producción artística a la que asistimos.

Pedro A. Galera Andreu
----------------------------------------------------------------------

EQUIVALENTI

Equivalenti: di uguale valore o valutazione. La prima accezione che la nostra lingua ci trasmette infonde una idea di equilibrio e simmetria.
Quattro artisti, due spagnoli e due italiani (anche nella lingua italiana esiste il medesimo vocabolo con lo stesso significato). L'equilibrio tutto ammette, ed esige, l’integrazione e la separazione delle parti simultaneamente. L’unità non impedisce l’autonomia. Convergenza nell’azione, indipendenza individuale.
Questo è il pensiero che desidero vedere nella recente proposta artistica che Victor Ceprian, metà madrileno e metà di Jaen, presenta del quasi appena nato gruppo, in Spagna, dopo una breve, ma intensa camminata per Europa e America.
Quattro artisti uniti da un comune desiderio di pensare l’arte come una pura attività artistica, senza manifesti ne altri clamori letterari, pero senza per questo rinunciare alla già inveterata tradizione dell’arte della modernità di indagare in modo costante sulla sua essenza, per la sua esaltazione o minimizzazione.
Rabbiosamente individualisti, come buoni figli del Romanticismo, gli artisti contemporanei necessitano, per questa stessa ragione, del mutuo appoggio in questa particolare battaglia per l’affermazione del proprio sguardo, interprete del mondo, di fronte all’idea di un’arte sostitutiva e, per l'uomo comune, compiacente con la realtà basata sulla mimesi della natura.
Certo l’individualità ad oltranza può condurre ad un eccessivo immedesimarsi, che ripetuto all’infinito, produce nello spettatore la stanchezza e l’astio, proprio dell’eccesso di soggettività sperimentato nelle relazioni personali; ma proprio per questo, d’altra parte l’abbandono dell’attitudine militante, propria delle avanguardie storiche, soprattutto quando la modernità era assimilata, ha spinto, senza rimedio, durante tutta la seconda metà del XX secolo l’egemonia dell’individualità postmoderna, che, indipendentemente dai rischi precedentemente segnalati, ha proposto in modo manifesto ed irrevocabile l’irriducibile il singolare e differente nel genere umano, valori sociali già indiscussi.
Senza alcun dubbio ancor meno dobbiamo dimenticare il nostro destino, ineludibile, di vivere in una collettività che si dibatte attualmente tra una omogeneizzazione culturale (in fin dei conti politica) e l’affermazione della identità che crea una differenza.
La riflessione sulle nostre azioni, in particolare quelle artistiche, comprendo che esige, o almeno raccomanda, uno scambio di idee che potenzi determinate visioni, immagini, della realtà che sono propedeutiche all’arte.
Qualcosa che un intelligente equilibrio tra azione individuale e collettiva, come quella che qui si propone, può raggiungere.

Non so se queste idee astratte che mi ha suggerito la denominazione di
EQUIVALENTI, concordano totalmente o parzialmente con le intenzioni dei quattro artisti, però ancor più, scendendo in un piano più concreto, credo che potrebbe applicarsi un altro concetto di equivalenza alla loro opera. Mi riferisco all’accezione, ristretta al campo della geometria, che si trova anch’essa nella nostra lingua, quella applicata alle figure ed ai solidi che hanno uguale area o volume e distinta forma, secondo la definizione del Dizionario della Real Accademia della Lingua.
Ebbene non si può negare che la geometria sia presente in questa Mostra. Ancor più oserei dire che è alla base di tutta la Mostra, come il comun denominatore sul quale ognuno degli artisti opera distintamente.
Così Alfonso Caputo gioca con le sovrapposizioni di piani per inquadrare, o ancor meglio rivelare immagini partendo dalla fotografia digitale, manipolata pittoricamente, riferite ad un paesaggio fisico, ricettacolo della vita dell’uomo, del suo passo per esso lungo la storia. Una impronta non sempre benefica per la natura, che ci sostiene e sopporta il maltrattamento brutale della condizione non solidale per la stessa umanità. Passato e presente delimitati da questi piani di inquadratura suggeritori di tempi vicini e lontani simultaneamente.
Victor Ceprian, da parte sua, costruisce spazialità più complesse anche con piani dinamici e taglienti; alcune volte formando trame reticolari dalle quali tentano di liberarsi azzardose linee e figura amorfe, tesa e contrastata vita di momenti e visioni che l’artista sperimenta al passo con il tempo; altre in forma di secanti piani che nella loro intersezione dispiegano una sorprendente e bellissima sinfonia di colore, in alcune occasioni evocatrice di poetiche espressioniste, quelle che optarono per l’astrazione più assoluta, adattata e conseguita attraverso una varietà nella tecnica e nel supporto scelto.
Le ermetiche e precise sculto-pitture di Sandro Bartolacci combinano quadrati e rombi per alludere simbolicamente a immagini di cosmogonia orientale assimilate dall’Occidente. Il profondo e misterioso significato delle forme geometriche primigenie dell’universo: il cerchio, il quadrato, il rombo si materializzano nelle strutture metalliche, con connotazione di forza, di dominio; quasi simboli militari. Nello stesso modo le sculture, nella loro chiara strutturazione modulare, acquisiscono un carattere totemico, ancestrale, minimalista e essenziale, con i ripetuti segni metallici.
In ultimo le inquietanti immagini di El Chirri (Josè A. Martinez Porras), toccate da questo inveterato surrealismo ispanico, ironico e mordace, lanciano il loro critico sguardo sul mondo che ci circonda, delimitato ugualmente da geometrie metaforiche di spazi claustrofobici, pubblici e privati, dove si intrattengono i fantasmi delle nostre vite particolari e quelli della collettività umana universale e quelli che non possono sottrarsi alla attività stessa della Pittura, semplificata nel complesso sguardo barocco dello spazio velazqueno.

EQUIVALENTI, insomma, viene a dimostrarci che l’arte si può pensare, che si deve pensare, oltre che non solo in modo individuale, se non come lo scambio di idee in comune, senza la pretenziosa, ed alla fine fatale, dichiarazione di principi. L’importante e decisivo è l’esporre congiuntamente, partendo da nessi creativi, che non conoscono frontiere, dove la tecnica e, formalmente, l’individualità rimangono sempre risaltate. Là dove la ragione impera, questa, come grande figura, può manifestarsi in innumerevoli forme. Questa è la base, semplice eppure solida, sulla quale si monta questo progetto internazionale, esempio chissà per altri a seguire nel futuro immediato della incessante produzione artistica alla quale assistiamo.

Pedro A. Galera Andreu


"GRUPO EQUIVALENTE", FORMA Y RAICES
(segue la versione in italiano)

D. Miguel Viribay

Los cuadros se hacen con imágenes y con pintura. De cómo se debe hacer un poema hay un diálogo revelador entre Degas y Mallarmé. Este: "Su profesión debe ser la más difícil del mundo; tengo docenas de ideas para hacer un soneto, pero fracaso cada vez que lo intento." "Pero amigo mío -contesta Mallarmé-, es que los poemas se escriben con palabras no con ideas." En efecto, los cuadros también se suelen hacer con pintura y, desde luego, con imágenes que, a modo de repertorios, los pintores renacentistas trasladaban como parte de su propio equipaje. Así fue durante siglos... En este sentido, Eugenio d´Ors, con quien confieso tener más cuitas personales de las debidas, manifestó aquella expresión tan suya y de tanto fuste que todos hemos citado alguna vez para legitimar ciertas obras. Dice así: "Lo que no es tradición es plagio."

Nuestro Velázquez debió mirar con mucha atención a Caravaggio... Lo vieron Ribera, Zurbarán... en fin, toda esa plétora de altísimos maestros, incluido Rembrandt que, dicho de paso, aplicaba la pasta de otro modo, a todos -me refiero a quienes tenemos alguna idea de esto- se nos pueden ocurrir. Y es que, reflexibilizando sobre la afirmación del polémico don Eugenio, la tradición pesa y, en arte, lo europeo tiene, sigue teniendo, gran importancia.

Durante muchos años los maestros se formaron -al menos así desearon hacerlo- estudiando las imágenes clásicas a la luz de Roma... hasta que un buen día, el punto de referencia se trasladó a París y los niños, así se puso de moda también, han estado viniendo de allí hasta hace pocas fechas. Claro, los niños de buena familia, los demás podían nacer en cualquier parte... El mismísimo José de Madrazo, neoclásico él y todo eso, no obstante el nacimiento romano de su hijo Federico, tan pronto como le fue posible, el santanderino mandó a su vástago a París para que se formase en el ambiente de aquella ciudad llamada de la luz, de la artificial, que no de la clara y poderosa luz natural y mediterránea que suele habitar el lugar geográfico donde había nacido el fundador de "El Artista". Allí, al lado y a las órdenes de Ingres, el muy reputado retratista romántico, veló sus armas de pintor antes de ser el preferido de la más influyente sociedad de Madrid de la que hubo de escapar por pies ante las calumnias y las trabas que Vicente López y sus afines tejieron sobre los Madrazo... Vivir para ver que diría el sapientísimo Chueca Goitia en una observación muy académica que, de seguro, cuadra bien a la época referida.

Aunque el Renacimiento puso muy en cuestión cuanto escapaba al espíritu clásico, Italia y España -la segunda, con su pálpito popular más que con su aportación iconográfica- han enriquecido la pintura europea. Lo recuerdo aquí, a modo de sustancia integradora y definidora por que, aun alejado del viejo debate abierto por Vasari y Miguel Ángel, sigo creyendo en el altísimo valor de la pintura de ambos países…
Ahora,como puede verse escribo aquí convocado por el interés suscitado por estos creadores de imágenes con redoblado voltaje -dos italianos y dos españoles- cuyas raíces se nutren en la sustancia apuntada más arriba.

Con ellas enlazan las obras de los cuatro artistas del GRUPO EQUIVALENTE, de cuya fecunda y ejemplar trayectoria da cuenta Víctor Ceprián en escrito que acompaña el correlato de textos que habita este cuidado catálogo dedicado a presentar las obras de estos creadores en el Museo de Jaén.

Desde esta perspectiva cobra significado la exposición que da cuenta de estos artistas unidos por la amistad y, claro es, por un proyecto común: testificar la bondad y la pluralidad de su quehacer a través de un recio haz de piezas bien cuajadas adscritas a dos líneas actuales de la pintura, no tanto a la del arte contemplado en soportes de instalación o montaje, cuanto a ese amplio universo formado por el concepto clásico de cierto formalismo -dicho sea esto en el mejor de los sentidos- que aún no ha puesto en cuestión la profecía de las vanguardias. Esto es, la estética -palabra griega que tiene que ver con perspicacia- que, poniendo en juego parte del significado semántico de las palabras, entra en conflicto con el espacio renacentista, lo evita y se decide por un concepto planimétrico del cuadro que, según Foucault, inicia Manet y, de modo muy consciente, se afirma y robustece con el espacio cubista. Desde entonces hasta nuestros días el orden geométrico domina la pintura y aun la arquitectura.
A mi modo de ver, este es el eje vertebral de la obra de estos artistas -concretamente de tres- contempladas como un estado conceptual que rescata de las escuetas y austeras formas cubistas su razón de afirmarse -esta es la paradoja- en conceptos de color que, previamente, tienen que ver con el espacio rechazado por los propios cubistas.

En efecto: si el cubismo deseó poner orden en el desorden abierto por el Impresionismo, llevado a sus últimas consecuencias por el Fauvismo, estos cuatro creadores, cada uno a su modo, deciden dotar de versatilidad cromática la legalidad formal abierta por el espacio cubista desde un sentido de percepción mediterránea. Dicho de otro modo: desde un concepto de percepción que, sin dejar los casos aislados que pueden capitalizar artistas como el Goya de las pinturas negras, no ignoran que la pintura es pintura, esto es: color armado por la forma.

En el caso que aquí nos ocupa: aplicado en las pensadas y bien trabadas modulaciones de enlazada geometría y orígenes raciales muy remotos de Sandro Bartolacci; en la serie de guiños seductores, perceptivos e inquietantes que, de algún modo, enlaza una concepción moderna con el espacio renacentista, como es el caso de José Antonio Martínez Porras; o desde las yuxtaposiciones de girados planos y virtuales movimientos enriquecidos por una iconografía simbólica de sones naturales e históricos en Alfonso Caputo; y, claro es, desde el extraordinario orden experimental que Víctor Ceprián sabe imponer a sus composiciones, geométricamente armadas con un virtuosismo lineal, color mágico y verdadero mimo. Todo ello, en una muestra compacta y redobladamente sugeridora y gozosa para la mirada de quien desee contemplarla.
----------------------------------------------------------------------

“GRUPPO EQUIVALENTE” – FORMA E RADICI

D. Miguel Viribay

I quadri si fanno con immagini e pittura. Come si debba fare un poema ce lo svela un dialogo tra Degas e Mallarme. Questo: “La sua professione deve essere la più difficile del Mondo; ho dozzine di idee su come fare un sonetto, però falliscono tutte ogni volta che ci provo.” “Il fatto è, amico mio – risponde Mallarmè -, che i poemi si scrivono con parole non con le idee.” In effetti anche i quadri si fanno solitamente con pitture, e da li, con immagini che, come un repertorio, i pittori rinascimentali trasferivano come parte del proprio bagaglio. Così fu per secoli…. In questo senso Eugenio d’Ors, con il quale confesso di avere più attenzioni personali del dovuto, manifestò quella espressione tanto sua e tanto corposa che tutti abbiamo citato almeno una volta per legittimare certe opere. Dice cosi: ”Quello che non è tradizione è plagio.”

Il nostro Velázquez dovette guardare con molta attenzione al Caravaggio ….. lo videro Ribera, Zurbarán... ed infine tutta quella pletora di altissimi maestri, incluso Rembrandt che, detto di sfuggita, applicava l’impasto in un altro modo, e tutti, e mi riferisco a quelli che hanno un idea di questo, può accadere.
Ed è che, riflettendo sull'affermazione del polemico don Eugenio, la tradizione pesa e, nell’arte, quella europea, ha e continua ad avere grande importanza.

Durante molti anni i maestri si formarono –almeno desiderarono farlo- studiando le immagini classiche alla luce di Roma…. Fin quando un bel giorno il punto di riferimento si trasferì a Parigi ed i ragazzi, anche questo divenne di moda, sono venuti da li fino a poco tempo fa. Chiaro i ragazzi di buona famiglia, perché i più potevano nascere in qualsiasi posto… Lo stesso José de Madrazo, neoclassico lui e tutto il resto, nonostante la nascita romana di suo figlio Federico, appena gli fu possibile, inviò il suo rampollo a Parigi perché si formasse nell’ambiente di quella città, chiamata della luce, di quella artificiale, non della chiara e potente luce naturale e mediterranea che solitamente abita nel luogo geografico dove era nato il fondatore de “El Artista”. Là affiancato ed agli ordini di Ingres, il molto reputato ritrattista romantico, nascose le sue armi di pittore prima di essere il preferito della più influente società di Madrid dalla quale dovette fuggire per le calunnie e le trappole che Vicente López ed i suoi accoliti tessero sui Madrazo… Vivere per vedere che direbbe il sapientissimo Chueca Goitia in una osservazione molto accademica che, di sicuro, inquadra bene l’epoca a cui ci riferiamo.

Nonostante il Rinascimento mise molto in discussione tutto quello che veniva dallo spirito classico, Italia e Spagna –la seconda con un palpito popolare più che con un apporto iconografico- hanno arricchito la pittura europea. Lo ricordo qui, come sostanza integrante e definente perché, per quanto velato dal dibattito tra Vasari e Michelangelo continuo ad essere convinto dell’altissimo valore della pittura di entrambi i Paesi… Ora, come si può vedere, scrivo convocato dall’interesse suscitato da questi creatori d’immagine, con raddoppiato voltaggio –due italiani e due spagnoli- le cui radici si nutrono della sostanza suggerita precedentemente.

Con queste radici si intrecciano le opere dei quattro artisti del Gruppo Equivalente, della cui feconda ed esemplare carriera racconta Victor Ceprian nello scritto che accompagna l’insieme di testi inseriti in questo accurato catalogo dedicato a presentare le opere di questi creatori nel Museo di Jaen.

Da questa prospettiva acquista significato l’esposizione che da conto di questi artisti uniti dalla amicizia e, chiaramente, da un progetto comune: testimoniare la bontà e la pluralità della loro operazione attraverso un robusto fascio di pezzi, ben cagliato, ascrivibili a due linee attuali della pittura, non tanto a quella dell’arte contemplata in supporti di istallazione e montaggio, quanto a quell’ampio universo formato dal concetto classico di un certo formalismo –dicendo questo nel migliore dei significati- che tuttavia non ha posto in discussione il senso delle avanguardie.
Questo è, l’estetica –parola greca che ha a che vedere con perspicacia- che, ponendo in gioco parte del significato semantico delle parole, entra in conflitto con lo spazio rinascimentale, lo evita e si decide per uno spazio planimetrico del quadro che, secondo Focault, fu iniziato da Manet e, in modo molto cosciente, si afferma e si irrobustisce con lo spazio cubista. Da allora fino ai nostri giorni, l’ordine geometrico domina la pittura e perfino l’architettura.
A mio modo di vedere questo è l’asse vertebrale dell’opera di questi artisti –concretamente di tre- contemplata come uno stato concettuale che riscatta dalle spoglie ed austere forme cubiste la sua ragione di affermarsi –questo è il paradosso- nel concetto del colore che, previamente, ha a che vedere con lo spazio rifiutato dagli stessi cubisti.

In effetti: se il cubismo desiderò porre ordine nel disordine creato dall’Impressionismo, elevato alle sue ultime conseguenza dal Fauvismo, questi quattro creatori, ognuno a suo modo, decidono di dotare di versatilità cromatica la legalità formale aperta dallo spazio cubista partendo da un senso di percezione mediterraneo. Detto in un altro modo: da un concetto di percezione che, senza tralasciare casi isolati che hanno potuto capitalizzare artisti come il Goya delle pitture nere, non ignorano che la pittura è pittura, questo è: colore armato dalla forma.

Nel caso del quale ci stiamo occupando: applicato nelle pensate e ben lavorate modulazioni di intrecciata geometria e origini razziali molto remote di Sandro Bartolacci; nella serie di strizzatine d’occhio seduttrici, percettive ed inquietanti che, in qualche modo, intrecciano una concezione moderna con uno spazio rinascimentale, come nel caso di José Antonio Martínez Porras; o dalle sovrapposizioni di piani ruotanti e movimenti virtuali arricchiti da una iconografia simbolica di suoni naturali e storici in Alfonso Caputo; e, chiaramente, dallo straordinario ordine sperimentale che Victor Ceprian sa imporre alle sue composizioni, geometricamente armate da un virtuosismo lineare, colore magico e vero affetto.

Tutto questo in una Mostra compatta, doppiamente suggeritrice e ghiotta per lo sguardo di chi desidera contemplarla.



gruppo di
arte contemporanea
home | notizie | chi siamo | contatti